Encuentro 14 · domingo 23 de agosto de 2026
Beautiful Boy (2018)
Espacio Psique Gral. Enrique Martínez 1021, Colegiales 17:00 h
Pregunta del encuentro
¿Qué no podés soltar?
La película
David Sheff es periodista y tiene un hijo, Nic, que a los dieciocho años ya está adentro de una adicción a la metanfetamina. La película está basada en los libros que escribieron los dos, padre e hijo, cada uno contando la misma historia desde su lado. Van Groeningen renuncia a la curva de redención: acá hay recaídas, promesas rotas y un padre que investiga la adicción como si entenderla alcanzara para frenarla. Lo que queda es una pregunta difícil de sostener —hasta dónde se puede acompañar a alguien que se está yendo, y en qué momento acompañar se vuelve otra cosa.
El encuentro
Sobre el deseo, la recaída y hasta dónde se puede acompañar a alguien que se está yendo.
Beautiful Boy es una película sobre una adicción, pero está contada desde afuera: el que mira es el padre. Está armada sobre dos libros, el de David Sheff y el de su hijo Nic, y esa doble autoría se le nota en la forma. Los recuerdos se meten en el presente sin avisar, como si la memoria de un padre no pudiera poner los hechos en fila.
Van Groeningen renuncia a la curva de redención, y esa es la decisión que abre el debate que nos interesa. No hay fondo del pozo ni escena en la que todo se acomoda: hay recaídas, promesas rotas y un padre que investiga la metanfetamina como si entenderla alcanzara para frenarla. Lo que la película pone a trabajar no es por qué alguien consume, sino qué le pasa a quien se queda al lado, cuánto puede sostener y qué hace con la impotencia cuando el amor no alcanza para nada.
Por eso la pregunta del encuentro no está formulada sobre la adicción sino sobre el que acompaña. Es la que la película deja sin responder: si soltar es abandonar, o si es lo único que queda cuando quedarse ya no salva a nadie.


















